viernes, 20 de julio de 2018

ENTRENA TU CUARTO DEDO TOCANDO EL ¡¡¡TETRIS!!!

Muchas veces me habéis preguntado en mi canal por ejercios para el cuarto dedo. Bueno, pues hoy andaba medio de juego con el violín tocando la famosísima e inigualable canción del Tetris y me di cuenta de que implica un muy buen ejercicio para ese meñique rebelde.
Así que, sin pensármelo mucho, me puse a escribir las partituras para que podáis practicarlo.

Aquí van:

Como véis, encima de cada una de las notas hay un numerito. Bien, cada número indica el dedo con el que debéis tocar las notas para que el ejercicio sea válido. No vale hacer trampa, ¿eh?

El número CERO significa que la cuerda sonará al aire, sin pisarla.
Y los demás que se toca así.

Veréis que en una parte vais a pasar de una cuerda al aire de mi al cuarto dedo en la cuerda de la, es decir, vais a hacer la misma nota de dos maneras diferentes. Esto es muy útil para localizar la posición del meñique y además todo un reto al principio. Sonará algo diferente, pues cada cuerda tiene su "color", pero debe estar bien afinado.

Bueno, espero que sea divertido este ejercicio. 
A mí me ha gustado mucho, así que no dejéís de contadme qué os pareció, ¿va?

Abrazos variados.

lunes, 16 de julio de 2018

COMPILACIÓN DE LIBROS DE VIOLÍN PARA DESCARGA

Hola hola.
Bueno, como me pedistéis que recopilara libros de violín me he puesto a la faena de seleccionar lo que me han sido más útiles.
No todos son métodos, algunos son libros de teoría, subiré otros sobre posturas y lesiones y también hay de partituras fáciles para ir tocando canciones.
¡¡Espero que os gusten!!

1.- SIMON FISHER. Basics.

Este es un método que comienza desde el principio del todo, es decir, enseñándote cómo sujetar el arco y algunos ejercicios para lograrlo. En realidad es bastante útil, ya que viene con muchas fotos que ayudan a ver cómo se coloca el arco y cuáles son sus posiciones sobre el violín para generar el sonido.

Lo mejor es practicarlo delante de un espejo y prestar mucha atención a las posturas, a que queden igualitas.
Lo peor: que los ejercicios sobre las cuerdas van demasiado rápido, para mi gusto. Bueno, y que está en inglés.

Descarga: FISHER

2.- SEVCIK. Escuela de arco. 

Una gran manera, sin duda, de empezar a tocar el violín es con la "Escuela de arco" del reconocido método Sevcik. Me gusta mucho porque te enseña desde el principio, lentito y con buena letra, a pasar el arco por las cuerdas.

Lo Mejor: está en español y en inglés.
Lo peor: para mi gusto le falta explicar un poco los símbolos que usa, pero uno los acaba deduciendo.

Descarga: SEVCIK

3. CÓMO TOCAR VIOLÍN. Max Jaffa.

Un libro muy sencillito donde el profesor nos habla de cómo se debe tocar el violín, propone varios ejercicios que no están mal y ayuda un poco a ver su perspectiva.

Lo mejor: al final del libro tienes todas las escalas para practicarlas con sus relativas, así como arpegios, acordes y posiciones. Además, está en español.
Lo peor: no es un método, en realidad, sino la opinión de una persona. Es antiguo, por lo que se encuentran cosas que ya no aplican demasiado.

Descarga: JAFFA


4. CASORTI. Técnicas de arco

Un libro muy emblemático, bajo mi perspectiva, porque hace una recopilación de todos los tipos de arcos y además propone ejercicios bastante útiles para aplicarlos.

Lo mejor: son muy buenos ejercicios y la verdad es que ayudan tremendamente con el arco.
Lo peor: está en inglés y, bueno, le falta a lo mejor detenerse más con cada tipo de arco, explicar más a detalle, pero obviamente está pensado, como todos, para que sea explicado por un profesor.

Descarga: CASORTI


5. LAUREAUX.

Como he dicho en varias ocasiones, este es mi método favorito de lejos. Lo mejor del Laureaux es que empieza paso a paso, haciendo mucho hincapié en lo importante. Por ejemplo, en el tema de las pisadas, se detiene a enseñarnos dedo por dedo, de tal modo que, cuando lleguemos al cuarto, ya tenemos bastante dominada la postura. Es un método excelente en todos los sentidos. Los ejercicios son divertidos, y, una vez superados, la mejora se nota inmediatamente, por lo que motiva a practicar cada día y a hacer el libro poco a poco.
Es el mejor para autodidactas, porque, al no tener profesor, necesitamos que se nos insista mucho en cada paso, y este libro lo hace. Además, se siente como ir pasando un vieo juego, pues la dificultad se va añadiendo paso a paso y, antes de que te des cuenta, has avanzado muchísimo. Me encanta, qué os digo.beriot pdf

Lo mejor: es el mejor método. Muy claro, muy divertido, y muy dedicado.
Lo peor: yo sólo lo tengo en inglés, pero creo que existe para compra en español (para descarga nunca lo conseguí) y honestamente, lo recomiendo muchísimo.

Descarga:
LIBRO 1: Cómo empezar, canciones, escalas, pisadas, arco: LINK

LIBRO 2: ir dominando las posiciones paso a paso (buenísimo): LINK

6. BERIOT

Bueno este es otro de los métodos más conocidos. Me gusta porque se parece al Laureaux, es decir, que se enfoca en ir haciendo las cosas paso a paso y puede ser muy útil para autodidactas. Al contrario que el anterior, en éste vamos a ir viendo el asunto de las tonalidades desde el principio, pero la organización me parece un poco caótica. De todos modos es de muy buen nivel y también uno de los métodos más conocidos. 
Casi todos los ejercicios traen acompañamiento (para el profesor, supongo), lo cual es más que útil si tienes profesor pero, si no, pues sólo recordad que se lee siempre la línea de arriba.

Lo mejor: uno de lo mejores y más reconocidos métodos.
Lo peor: honestamente a mí este me hubiera gustado hacerlo con un profesor. Sin él, prefiero el Laureaux, pero si estudiara con alguien más, probablemente eligiría este sobre el Laureaux.

DESCARGA: beriot


7. TEORÍA MUSICAL PARA DUMMIES

En realidad no es un manual de violín, pero sí una buena manera de, poco a poco, ir entendiendo la teoría musical. Te va enseñando paso a paso conceptos que podrían ser muy complicados, pero gracias a la pedagogía que usan acabas por entender hasta lo más complejo del asunto.

Lo mejor: te va contando la historia de la música para que entiendas de dónde viene la teoría musical occidental, y que no es la única ni la mejor.
Lo peor: sólo lo encontré en un formato horrible que tiene las letras gigantescas. Se agradece si lo váis a leer en un ipad o algo así, pero para imprimirlo está horroroso. Si alguien lo encuentra en mejor formato, no duden en compartirlo y actualizo el link.

DESCARGA: teoría para dummies

8. DISNEY SOLOS PARA VIOLÍN

Pues no, tampoco es un manual, sino una compilación de canciones de violín de películas de Disney que todos conocemos, como La bella y la Bestia, Pocahontas o la Sirenita, entre otros. La verdad es que es un libro que usé mucho cuando estaba empezando con el violín, porque no hay como ir sacando canciones que llevas oyendo toda la vida.

Lo mejor: las partituras tienen muchas indicaciones de expresión, se ve que está pensado para principiantes.
Lo peor: no tiene nada de malo :)

DESCARGA: Libro disney



(seguiré actualizando este post poco a poco)










martes, 3 de julio de 2018

"RADIOACTIVE" (Imagine Dragons) Partitura

Hola hola.
El otro día andaba en Instagram y un usuario me pidió que sacara la canción de Radioactive, de imagine Dragons. Así que, como es de ley, me puse al lío y ya he escrito unas partituras sencillitas para que podáis seguir el tutorial que haré pronto sobre la canción. Por supuesto, es sólo una guía para seguir, y probablemente no esté perfecta en cuanto a rítmica, pero ya sabéis, se hace lo que se puede 😅
Espero que os sirvan y que disfrutéis mucho tocándola, es nivel principiante 100%:

Aquí la dejo:


jueves, 15 de febrero de 2018

IMPROVISACIÓN...¿¿¿HACEMOS UN VÍDEO CONJUNTO???

Eooo...
Dejaré por aquí la composición que hice en el canal (una improvisación en hiphop) para que podamos tocar sobre ella.
Lo que propongo es que los que quieran me manden audio con vídeo (de la mejor calidad posible) con el arreglo que hayan ensayado o que mejor les parezca para ella.
Tengan en cuenta algunas cosas:
- Cuando toquen encima de la pista usa audífonos, auriculares, cascos (como se diga en tu país). De ese modo, yo me quedo únicamente con tu violín o el instrumento que hayas elegido sonando, y sin ruido de fondo.
- Cuando me manden el vídeo y audio, por fa, digan en qué minuto de la canción de hiphop quieren su melodía (minutos con segundos y toda la info que me puedan mandar).

En realidad no es tan difícil, ¿verdad?

Me haría muy feliz que se animen a esto y que podamos sacar un vídeo todos juntos para el canal!!
¡¡ A QUE ESTARÍA GENIAL!!

Pues aquí dejo el enlace a la canción que hice en ese vídeo: IMPRO DE HIPHOP!!!

sábado, 10 de febrero de 2018

CÓMO IMPROVISAR CON EL VIOLÍN!!!

Improvisar... ese gran amigo y, a la vez, de las cosas que pueden parecer más difíciles cuando uno empieza a tocar (y que no, no lo es).
Empecemos por el principio: improvisar es, básicamente, tocar el violín y que suene bien sobre una canción que o no hemos escuchado o no hemos practicado o sobre otro instrumento improvisando o solitos y sin nadie. Es decir, depende de la situación, así serán las herramientas que debemos utilizar.
Por tanto, trabajemos bajo supuestos:

1. IMPROVISAR TÚ SOLO
En este caso es muy sencillo, ¿no? Agarra tu violín y ponte a tocar. Lo idóneo es tratar de conservar una tonalidad, o jugar sobre alguna escala, pero honestamente puedes hacer lo que te de la real gana, así que goza el violín, explora sus sonidos, no te preocupes por nada. Cada sonido es único e irrepetible, entonces ¿por qué sufrir pudiendo disfrutarlo?

2. IMPROVISAR COMO ACOMPAÑAMIENTO
Ojo con esto. En este caso, el supuesto es que alguien nos pide que le acompañemos, pero no existe ensayo previo, ni tenemos mucha idea de lo que vamos a tocar. Para que esto sea posible, es necesario escuchar muy bien antes de empezar a tocar, no hacer demasiado ruido ni plagar de sonidos todo. Aquí serán necesarios algunos pasos:
- Paso 1: escucha, y trata de averiguar en qué tonalidad está la canción (si es que no te lo dice el que la toca). Para ello, normalmente lo que hago es tocar sin arco, bajito, viendo qué le pega y que no.
- Paso 2: cuando hayas averiguado qué suena más o menos bien, mete pequeños arreglos. Es muy útil saber descifrar qué acordes o notas toca la otra persona. 
Para esto existe un concepto que se llama TÓNICA. Es decir, la nota o acorde más importante de la canción y sobre la cual tendremos que caer de vez en cuando. Generalmente la tónica nos dice la tonalidad, pero no siempre es así, así que cuidadito.
- Paso 3: en general las canciones se compondrán de una o dos ruedas de acordes que se repiten. La primera rueda sería el verso, mientras que la segunda va a ser el estribillo o coro. Obviamente esto pasa con las canciones sencillitas, populares y eso, en fin, con la mayoría. 
- Paso 4: no olvides nunca mirar a la persona con la que estás tocando. Es seguro que te irá haciendo gestos, indicándote dónde es buen momento para que metas los violinazos que te guste meter. Antes de eso, de esa autorización, es mejor que sólo introduzcas pequeños motivos, frasecitas con tu violín y que trates de seguir la rueda de acordes. No olvides que estás ACOMPAÑANDO, no eres el protagonista.

Para mí es fundamental el escuchar y el respetar. Confieso que me costó entenderlo y que antes era horriblemente ruidosa cuando acompañaba a alguien. Y no, no es correcto, pues sobrecargas y la verdad es que quedas como un pesado.

3. IMPROVISAR CON ALGUIEN QUE TAMBIÉN ESTÁ IMPROVISANDO
En este caso, normalmente te pones de acuerdo previamente sobre qué tonalidad improvisar, así que no tendrás que esforzarte en averiguarla (ventajaaaa).
Esto es mucho más sencillo: no dejes de mirar a la persona con la que tocas, no dejes de darle sus propios espacios, de aprender a callar. Y, sobre todo, escucha, una vez más, ESCUCHA. A mí lo que más me divierte de improvisar con alguien que también lo está haciendo es como decirnos y contestarnos frases: es decir, esa persona inicia un motivo musical y, por ejemplo, yo lo termino, o al revés. 

4. IMPROVISAR CON ALGUIEN QUE QUIERE UN ARREGLO DEFINITIVO PARA SU CANCIÓN
Uy esto es otra cosa muy pero muy diferente. Imaginemos: nos llama una amiga y nos dice "Oye, quiero que metas una melodía de violín en mi canción". Pues sencillo: le decimos que sí (eso siempre que nos guste lo que hace, claro) y vamos para su casa.
En este caso la primera vez que oigo la canción generalmente no toco nada. La segunda, sin embargo, me convierto en la cosa más ruidosa del planeta, porque estoy haciendo motivos y motivos tratando de averiguar qué es lo que más nos gusta. Aquí es útil dejarse llevar y tocar todo lo que se te ocurra, pues seguramente de ahí saldrá el motivo final, tu arreglo.

Una vez elegido lo que más nos gusta y después de haberla escuchado un millón de veces, listo, queda tu arreglo y tu amiga tan contenta.

Obviamente todos estos consejos varían cuando hay más gente. Es decir, cuando en lugar de improvisar con una persona lo haces con un grupo.
Pero el tip más importante es siempre el mismo: ESCUCHAR Y MIRAR. No dejes de mirar a tu alrededor, la cara de tus compañeros, no dejes de darles su espacio y permitirte que te den el tuyo.
La música no es sólo tocar, sino también escuchar. 


Y, sobre todo, no olvides empezar a improvisar desde el primer día que agarras cualquier instrumento, el que sea. Te aseguro que te lanzará a años luz en el desarrollo de tu oído y de tu confianza. 

LES DEJO EL ENLACE A MI VÍDEO TUTORIAL SOBRE EL TEMA:



martes, 6 de febrero de 2018

¡¡EL "TALENTO" ES UN INVENTO!!



Cuántas veces te has dicho a ti mismo: "No tengo talento especial para ______ "(rellena la línea con cualquiera de tus frustraciones)

  Pues bien, seguramente, serás de esas personas que crees que se necesita de una especie de bien innato, algo así como un "don" para lograr algo, ya sea tocar el violín o cualquiera de las otras cosas que te has planteado hacer.
  Y es que es demasiado común pensar que las personas nacemos con una serie de virtudes y defectos que son totalmente inamovibles en nuestra vida. Algo así como algo en nuestro código genético que nos hace más o menos "aptos" para desarrollar una actividad concreta.
  Si bien es cierto que algunas personas tienen facilidad para una serie de actividades, no necesariamente el talento es parte del desarrollo de las mismas.
  Me explico: en el mundo del violín estamos cansados de ver niños (generalmente orientales) que son capaces de interpretar una pieza extraordinariamente compleja a una también extraordinaria corta edad. De algún modo, asumimos que nacieron con "ese don" y que son tan virtuosos dada esa facilidad innata, programada en su genética, para ejecutar el instrumento. 
  Pues bien. Esto es una MENTIRA. Una enorme y completa FALACIA.
  Sí señores. Lo lamento. La facilidad para una determinada actividad no es sinónimo de talento, ni es necesario tener esa facilidad para desarrollar la actividad en cuestión. Lo que sí es determinante en el logro o no, en la consecución de la misma, es LA DISCIPLINA (y unas gran dosis de circunstancia).     Les pondré un ejemplo cercano, pero sin citar nombres: una persona que, desde pequeña, tiene un oído musical sorprendente, siendo capaz, incluso, de sacar cualquier melodía que escuche en el piano, sin noción alguna de música, ni entrenamiento previo que le facilite esto. Evidentemente, esa persona tiene, tal vez de forma innata, un excelente oído musical. Ahora bien, sin la disciplina necesaria, esa persona, pese a su facilidad, nunca será capaz de manejar un instrumento, puesto que, para ello, es necesario entrenamiento. 
  En mi caso, el oído musical fue siempre nulo. Era incapaz de distinguir si una nota era más aguda que otra y ni mucho menos de imitar los sonidos que quería con cualquier instrumento. No obstante, entrené mi oído mediante la práctica y el estudio, ambos, por supuesto, productos de una fuerte disciplina. Cada día le enseñaba a mi cuerpo todo aquello que necesitaba él para entender dónde se ubicaban los sonidos, las vibraciones de las notas, su color, su "textura", así como su escritura, su teoría, y un largo etcétera. A través del ejercicio memorístico de los mismos, mediante la repetición incansable es como, poco a poco, fui desarrollando aquello que esa persona sí tenía de manera innata y yo no. ¿Y qué sucedió después? Pues que no sólo soy capaz ya de sacar cualquier melodía que escuche, sino que entiendo el funcionamiento de la misma, puedo jugar con ella, modificarla a mi antojo, crear variaciones, interpretarla en varios instrumentos... Algo que es imposible lograr sin esfuerzo. ¿Y cuándo empezó todo esto? A los 27 años ni más ni menos. 
  Toda mi vida creí que la música no era uno de mis talentos: cantaba desafinada, era incapaz de hacer un solo acorde en la guitarra, o de llevar un ritmo sencillo en un tambor. Asimismo, crecí al lado de una persona con una facilidad espectacular para la música, con "un talento" extraordinario, pero sin la voluntad de realizarse en el mismo, sin la capacidad de desarrollarlo. ¿Y cuál es el resultado? Pues que yo, que me visualizaba como alguien "negada para la música" soy considerada ahora como "la musical de la casa", mientras que esa otra persona se dedica a otras cosas, fascinantes también, pero no musicales.
  Estoy segura de que, en sí, el talento es, sencillamente, "alcanzar la disciplina necesaria para lograr cualquier propósito", por encima de tus cualidades o la carencia innata de las mismas. 
  Ahora bien. Mientras que la disciplina te puede llevar a dominar una habilidad (la que sea), la circunstancia es fundamental en el alcance del éxito. Muchas de las personas que son tratados históricamente como "genios" tuvieron una alta dosis de influencia de su entorno. Tanto es así, que estoy completamente segura de que hay genios por todos lados, pero debido a sus circunstancias, no tenemos noticia de ellos. 
  Un ejemplo más: imagina un joven músico cuyos padres también son músicos o dedicados a la ejecución de algún tipo de arte, por lo que suelen ser más receptivos a las habilidades de sus hijos, y procuran darle el acceso a todo lo que necesite para desarrollarse como artista. Por el contrario, imagina un joven con un excelente oído y una sensibilidad especial por la música que nace en una familia de abogados donde el desarrollo artístico es visto con reticencia. Pues bien, este segundo joven posiblemente tenga que desarrollar dos "talentos": el de ignorar los deseos de su familia y el de la disciplina necesaria para lograr sus objetivos como músico. 
  Y ahora piensa en un tercer ejemplo: un excelente músico, formado en varios instrumentos, apasionado, que vive en un país poco provilegiado, sin acceso a internet, sin conexiones con el exterior, sin conocidos con dinero que le ayuden a realizar una carrera como músico. De pronto le ofrecen un trabajo en la escuela de la región como profesor de música y lo toma. Probablemente nunca oiremos hablar de él, pese a que, tal vez, es uno de los mejores músicos del mundo. Quién sabe, tal vez, con suerte, será uno de sus alumnos el que nos lo de a conocer...
  
VARIOS GENIOS "SIN TALENTO"
No vas a creerlo. Grandes genios de la historia, los maestros de nuestro pasado, incluso aquellos que imaginaron el mundo como es hoy y, de hecho, lo llevaron a cabo, fueron, desde niños, tachados como "jóvenes sin talento", personas incapaces de lograr nada. Y, no obstante, pasaron a la historia como absolutos revolucionarios, como genios entre genios, gracias, como verás, a su disciplina y/o su circunstancia.
Un ejemplo de ello es, ni más ni menos, el mismísimo BEETHOVEN. Hijo de director de orquesta y tenor, el joven Ludwig era sacado de la cama en mitad de la noche para ser entrenado en la música. Su padre, admirador de Mozart (un niño concertista en aquella época) pretendía que su hijo adquiriera la misma fama, pero su destreza musical, aparentemente, era nula. No obstante, la obsesión de su padre, pese a los "limitados talentos" del niño, dio como fruto un joven Beethoven componiendo a la edad de 11 años (eso sí, sin amigos ni vida social y con uno que otro trauma infantil). Es decir: se creó un producto. Probablemente si el padre de Beethoven no fuera un músico frustrado, alcohólico y obsesionado con el éxito de su hijo, Ludwig jamás habría pasado a la historia como uno de los grandes compositores clásico-románticos de la humanidad. ¿Tendríamos que agradecérselo? O más bien... ¿preguntarle al joven Beethoven?

Ah, por cierto. La muerte de Mozart, abandonado y en la absoluta pobreza, creó una suerte de "conciencia" en la sociedad vienesa de la época por lo que Beethoven fue "patrocinado" de por vida, quién sabe, tal vez con la finalidad de sufragar el tremendo escándalo que suponía la terrible muerte del otro "niño prodigio". Así fue cómo, pese a perder a sus padres a corta edad (su madre muere de tuberculosis y su padre en la cárcel, a donde fue a parar por alcohólico y depresivo, ¡¡pobre hombre!!), contó con el apoyo de varios mecenas de gran peso social, lo cual le ayudó a convertirse en la figura histórica que conocemos hoy.

¿Es eso debido a su talento? ¿O a sus habilidades innatas? ¿O a una extraordinaria capacidad física?
Bueno... si aún tienes dudas, no olvides que gran parte de sus composiciones las hizo cuando ya era totalmente SORDO, tenía serios problemas estomacales y una profunda depresión.


¿Quieres otro ejemplo? Pues aquí te dejo al genio entre genios, ALBERT EINSTEIN.
 Cuando Albert era niño, los maestros de su escuela se quejaban de que era "lento". Sí, has leído bien: LENTO. Es decir, no era considerado demasiado listo el muchacho, sino todo lo contrario: era horrible memorizando cosas, odiaba hacer deporte, tenía pésimos resultados en letras... es decir, todo el mundo lo veía como alguien un poco "incapaz". De hecho, fue rechazado para entrar a varias escuelas, por no tener ni idea de francés y geografía y ser un "negado" en dibujo. A los quince años, su profesor le dijo que "no sería nada en la vida".
El taller de su padre fue donde el joven Einstein pudo desarrollar por completo sus habilidades. Era un muchachito abstraído, silencioso, metódico, apasionado por experimentar, bueno (aunque no brillante) en todo lo relacionado con la física, matemáticas y un largo etcétera. Allí fue donde desarrolló sus primeros experimentos en la compañía de su tío Jacob, ingeniero.

Además de todo... ¿sabías que Einstein tocaba el violín? Pues sí: su madre, viendo que el niño no tenía ningún tipo de habilidad social, lo introdujo en el violín a la edad de 5 años, instrumento que le apasionó profundamente y que no dejó jamás de tocar.

TED WILLIAMS, uno de los jugadores de baseball más importantes de la historia, era considerado como alguien con un "talento innato" para este deporte. Incluso se llegó a decir de él que tenía habilidades sobrenaturales, como una "vista de águila", una extraordinaria conexión entre la mano y el ojo y una serie de "instintos especiales" para golpear la pelota con el bate. En una entrevista, el mismo jugador dijo algo así como que todas esas afirmaciones eran "una estupidez" (literalmente dijo "lot of bull"). 
Y es que el bateador, a la edad de 7 años, decidió que se iba a convertir en un referente del baseball. Sí, como leen, a los 7 años lo tenía clarísimo. Desde esa cortísima edad dedicó todo su tiempo libre, todos los días, año tras año, a perfeccionar su golpe con el bate de baseball. Sus amigos de la infancia recordaban cómo lo encontraban siempre en el campo de su vecindario con su bate de baseball, rodeado de pelotas casi deshechas y con las manos sangrando. Gastaba el dinero del almuerzo en pagarle a alguien para que recogiera las pelotas, pues así podía aprovechar más el tiempo libre y golpear tantas como fuera posible. Cuando se hacía de noche, se iba a casa y se dedicaba a practicar con un periódico enrollado hasta altas horas de la madrugada. 
Y es así, a través de la obsesión por el perfeccionamiento, como llegó a ser uno de los mejores jugadores de la historia del baseball.

Una vez más... ¿crees que todo fue por un talento innato?








  



sábado, 20 de enero de 2018

Leer PARTITURAS para VIOLÍN

Para aprender violín yo considero fundamental seguir un método, estudiar, aprender técnica, etc. Para ello es muy muy importante saber leer partituras y conocer la duración de las notas. Evidentemente, todos los métodos llevan partituras, así que no nos queda otra que aprender qué significan esos extraños simbolitos que están escritos.

Lo primero de todo es que las partituras de violín se encuentran en clave de Sol. Es decir, que la segunda línea del pentagrama (empezando a contar desde abajo), será la nota de sol natural. Ello se debe al rango sonoro del intrumento, y es por ello que, entre instrumento e intrumento, a veces nos encontramos diferencias.


Una vez sabido esto, veremos que las líneas que están por encima representan notas más agudas, y las que están por abajo, notas más graves. Así de sencillo. Las notas se ubican en líneas y espacios distribuidos en el pentagrama. En ocasiones, nos quedamos sin suficientes líneas para escribir las notas, por lo que usaremos lo que se denomina "línea adicional de pentagrama".

En primera posición, encontramos estas notas en el violín. Como vemos, la nota más grave que tiene el instrumento es la cuerda de sol al aire. La siguiente la hacemos pisando con el primer dedo y es la nota de LA. Después, encontramos SI, que pisaremos con el segundo dedo, y después DO, con el tercer dedo.  Para que vean esto con mayor claridad les dejo un vídeo que hice sobre las notas en el violín en primera posición:



En este vídeo explico de manera CROMÁTICA, es decir, tanto las notas "enteras" (como pueden ser  Sol, La, Si...) como sus medios tonos, lo que se encuentra entre esas notas: Solb, La#, etc etc.
No olvidemos que, según ascendemos por el pentagrama, las notas serán más agudas, mientras que, a más "abajo", más graves. 

Ahora bien. Otra de las cosas principales en una partitura es que se representa no sólo las notas, sino también la duración de las mismas. En cualquier canción encontraremos que hay notas que duran más que otras, y para ello se emplean diferentes símbolos. La duración viene determinada por éstos, que nos indicarán cuánto tiempo tenemos que tocar un determinado sonido. Por supuesto, también en la música tenemos los SILENCIOS, esenciales para manifestar el ritmo y el dramatismo. Os dejo dos vídeos en los que explico esto a detalle, y que espero que os sirvan mucho muchísimo!






Una vez aprendido esto estaremos listos para empezar a estudiar con nuestro violín. No olvidemos que leer música es imprescindible, no sólo para poder practicar la técnica, sino porque en el futuro nos servirá mucho. Imagináos, por ejemplo, que se os ocurre una melodía. Puedes grabarla en la grabadora, pero ¿cómo le dices a otro músico que la lea, que la interprete? Pues escribiendo la partitura y enviándosela.
Escribir y leer música es como escribir y leer palabras, libros, cuentos. Gracias a la escritura conservamos auténticas obras maestras. ¡¡Quién sabe!! Tal vez en un futuro sean las tuyas las que recuerden.
Además, aprender a leer partituras es aprender un lenguaje universal. En todos los continentes se entienden y escriben de manera semejante, por lo que, aunque no puedas hablar Japonés, por ejemplo, podrías enseñarle tu música a un japonés, a un chino, a un húngaro, etc etc, siempre y cuando todos conozcan el código.

Junto con todo esto, ¡¡aprender un idioma siempre vuelve tu cerebro mucho más agil!!

Así que a leer partituras :)





Cómo AFINAR tu VIOLÍN!!!

Bueno bueno... ya tienes tu instrumento y no sabes qué hacer con él. Probablemente estás perdido en YouTube buscando cómo empezar, o de una vez intentando tocar aquella canción que tanto te gusta.
Si eres autodidacta como yo, te encontrarás con un montón de problemas al principio. En mi caso, recuerdo que, sencillamente, no sabía ni cómo se afinaba el violín. ¡¡No tenía ni idea!! Busqué en mil sitios pero no entendía cómo mover las clavijas, o para qué servían esos tornillos pequeños que mi violín tenía en esa zona donde se colocan las cuerdas. Tampoco tenía la menor idea de dónde se ubicaban las notas en el intrumento y un largo, largo etcétera.

En fin. Pues empecemos.

Lo primero que hay que hacer SIEMPRE es afinar el violín. No debes JAMÁS empezar a practicar sin antes revisar que tu violín esté correctamente afinado, ya que estarás malcriando a tu oído y esto puede ser algo grave a medio plazo. Para afinarlo siempre puedes descargar una aplicación del teléfono si es que no tienes un afinador electrónico. Yo uso "TunerLite", una app, pero hay otras estupendas como GStrings. El problema con estas aplicaciones y, generalmente, con los afinadores electrónicos es que la notación musical está en inglés. Esto significa que no aparecerá en pantalla un "SOL", por ejemplo, sino la nota "G", que es ese mismo sol, pero en inglés. Te dejo una tabla de correlaciones aquí abajo:
DO = C
RE = D
MI = E
FA = F
SOL = G
LA = A
SI = B

Si te das cuenta, en la notación inglesa, las notas se expresan con a,b,c,d,e,f,g... siendo la A la nota de LA. Es decir, que no empiezan por un DO, como nosotros, sino por el LA, y de ahí sencillamente siguen el abecedario.

Generalmente, las cuerdas se cuentan de agudo a grave, donde la primera cuerda será la más aguda, es decir MI. Yo honestamente prefiero afinar de grave a agudo, así que afinaremos el violín de la siguiente manera:
- La cuerda más grave, la más gruesa de todas, va afinada en SOL. En tu afinador debe aparecer G3, es decir, Sol índice 3.
- La segunda cuerda más grave, la siguiente de grave a agudo, debe ir en RE. En tu afinador debe aparecer D4.
- La tercera cuerda corresponde a la nota de LA. En tu afinador debe aparecer A4
- La cuerda más aguda es la de MI. En tu afinador debe aparecer E5.

Ahora bien, cuida varias cosas a la hora de afinar el violín:
- Que no aparezca ninguno de estos símbolos al lado de la nota: b o #, pues estarás afinando la nota en su bemol (medio todo abajo) o su sostenido (medio tono arriba), y no en su sonido natural.
- Que tu afinador esté en 440 hz, que es en la frecuencia que suelen afinar las orquestas y en la que en general vamos a encontrar las canciones de la música occidental (esto daría para otra entrada del blog, la verdad).

El violín para principiantes generalmente tiene clavijas de afinación y microafinadores, que son esos tornillitos ubicados en el cordal. Lo mejor es tratar de afinar aproximadamente con las clavijas para después darle el "toque final" con los microafinadores, que están ahí para hacerte la vida más fácil al principio.

Te dejo un vídeo que hice sobre diferentes maneras de afinar el violín y donde hablo de este tipo de cosas. Espero que te sirva!!!

lunes, 1 de enero de 2018

CÓMO NO DESESPERARSE AL APRENDER VIOLÍN

Muchas veces me pregunto por qué la mayoría de la gente que comienza tocando el violín tiene tantísima prisa. Siempre me dicen "Quiero tocar esta canción", o, "¿cuánto tardaré en aprender?", cuando en realidad lo más acertado sería decir: "quiero aprender a tocar" y punto.
En esta sociedad en la que todo es deprisa, todo es inmediato, todo se quiere "para ayer", parece que estamos obligados a permanecer poco tiempo en las actividades y a obtener beneficios inmediatos de nuestro esfuerzo.
Pues bien, señores, el violín no funciona así. Lo siento. En realidad, me atrevería a decir que nada en la vida funciona así. Uno no se saca una licenciatura en un mes, ni un doctorado en una semana, ni se hace médico en medio año. No. Todo tiene un proceso, el proceso de aprendizaje, al cual hay que aprender a amar y respetar, no nos queda de otra. Si nos enfocamos en el resultado, jamás aprenderemos a tocar un instrumento, y no creo que, estresados por el mismo, encontremos tampoco a un profesor que quiera enseñarnos.

Ahora bien... ¿cómo quitar la vista del horizonte, de la meta, entonces, para qué el esfuerzo? Estoy de acuerdo con ese punto. Honestamente, el esfuerzo que cuesta tocar el violín debe tener recompensa, pero seamos realistas. Como muchos de ustedes saben yo aprendí los primeros meses con un buen maestro y el resto del tiempo sola. Sigo aprendiendo cada día, aún no toco nada nada bien, la verdad, sino que me empiezo a defender, empiezo a poder interpretar cosas más o menos sencillas. La verdad es que yo me he desanimado tantas veces que ya dejé de contarlas, pero mi desánimo se debe, sobre todo a particularidades de mi vida que no puedo detenerme a describirles aquí. En fin. Que el desánimo es algo que siempre siempre estará presente. Entonces, ¿cómo tocar un instrumento tan tan complicado? Pues disfrutando del proceso.

Recuerdo que, cuando me quedé sin profesor, me desanimé horrible durante un tiempo. Sentía que no avanzaba y me dieron ganas de dejar de tocar el violín. Entonces mi hermano me regaló una Game Boy de esas viejitas, y me puse a jugar al Zelda (Link awakening???). Bueno, la cosa es que me frustraba cuando mataban al muchacho ese corriendo de un lado a otro. Ufffff!! Me frustraba demasiado. Pero seguía jugando, porque era un vicio. Un día estaba jugado al Zelda y pensé en el violín, metido en su estuche. Me di cuenta de que, si lo veía de la misma manera, podría ir paso a paso, creciendo de poco a poco, y traté de empezar desde cero los ejercicios que me había mandado Carlo. La cosa es que, cada vez que lograba hacer uno de ellos correctamente sentía lo mismo que con el videojuego, es decir, un gran "YEAH!!" en mi cabeza. Hacía gestos, celebraba, bailaba por la habitación. Cada logro, por pequeño que parezca, es un paso de gigante. Nunca olviden esto.

El violín necesita una serie de pasos que ir aprendiendo poco a poco. Es algo tan diferente para nuestro cuerpo que hay que darle unos cientos de repeticiones a cada movimiento para que lo vayamos asumiendo y ello lleva su tiempo. Habrá personas que necesiten más y otras menos, pero lleva su tiempo. Cada vez que te pones a tocar sin hacer una práctica efectiva, en realidad no avanzas demasiado, ya que, seguramente, estás agarrando "malos vicios".

Ahora bien... tampoco se puede estar haciendo ejercicios todo el día. ¡¡Qué santa pereza!! Digo, si lo que quieres es ser violinista profesional, este texto evidentemente no es para ti, sino que tendrás que seguir a rajatabla los consejos de tu maestro. Pero este espacio y el canal son dedicados a gente que sólo quiere aprender a expresarse y disfrutar del instrumento como aficionado y ello es muy diferente, ya que somos nosotros los que decidimos cómo vamos a aprender.

Honestamente, yo siempre realicé como una hora de práctica en serio y después me dedicaba a improvisar. Me fascina improvisar. Entraba a YouTube y ponía, por ejemplo, una base de blues, y ahí me veían tratando de tocar encima lo que se me ocurriera. También hacía lo propio con ritmos árabes, hiphop (al cual siempre acababa metiéndole el toque árabe), y un largo etcétera. Es decir, me ponía algo sobre lo que tocar y disfrutaba enormemente el violín. Pero eso sí: improvisando, trataba de poner en práctica todo lo que había estudiado ese día, obviamente sin metrónomo y de una manera mucho menos rígida, pero no saben lo mucho que emociona saber que HOY, hoy mismo, ya tocas un poco mejor....

Las canciones que nos gustan también son un excelente aliciente para tocar el violín. En mi caso, ya saben que mi sueño era tocar "The Gael", una canción que me fascina. Todos los días me ponía la partitura, el metrónomo y trataba de tocarla como está mandado, pero confieso que me desesperé y empecé a tocarla como saliera, motivo por el que, incluso después de todo este tiempo, no la toco bien. Moraleja: la desesperación apesta.


El punto es: todo lo que aprendemos, TODO, incluso las tareas sencillas, requieren de un proceso de aprendizaje. En la medida en que aprendamos a disfrutar, valorar y aprovechar cada parte del proceso, seremos capaces de aprender conscientemente y con alegría. De lo contrario, sólo existe frustración, y no, no es por eso por lo que estamos aquí, ¿verdad?.


Un abrazo a todos.